La Fuente de Cibeles suele contemplarse desde una acera, entre tráfico, celebraciones y fotografías rápidas. Durante unas semanas existe otra perspectiva: subir al andamio de la restauración y quedar prácticamente a la altura de la diosa, su carro y los leones.
La experiencia forma parte de Abierto por Restauración, el programa municipal que enseña el patrimonio mientras todavía está siendo estudiado y recuperado. No es una visita alrededor de una obra terminada: el interés está precisamente en observar herramientas, materiales y decisiones de conservación en pleno proceso.
Qué se ve desde dentro
La fuente fue diseñada en 1777 por Ventura Rodríguez para el Salón del Prado. Francisco Gutiérrez realizó la figura de Cibeles y las ruedas; Roberto Michel, los leones Atalanta e Hipómenes. Desde el andamio se aprecian detalles que desaparecen a nivel de calle: huellas del agua, volúmenes, juntas y gestos de la escultura.
La explicación dura aproximadamente una hora y los grupos están limitados a quince personas. El punto de encuentro se sitúa junto a las marquesinas de autobús frente a la fuente, en el lado del paseo del Prado.
Lo que debes saber antes de reservar
La actividad es gratuita, nominativa y solo para mayores de 18 años. Requiere subir por una estructura de obra y oficialmente no se considera accesible. La lluvia, el viento, el calor intenso o el avance de los trabajos pueden obligar a cancelar una sesión.
Las visitas continúan hasta el 27 de septiembre. Si un turno está completo, el sistema permite apuntarse a una lista de espera; conviene revisar de nuevo la disponibilidad porque las cancelaciones liberan plazas.
Consejo MadGo: no reserves un horario que no puedas utilizar. Las plazas son escasas y la organización tiene en cuenta las ausencias no canceladas para futuras actividades.
Fuente y detalles originales: consultar publicación.


