Puerta del Sol es punto de encuentro, nudo de transporte y escenario colectivo. Bajo el reloj de la Real Casa de Correos se celebran las campanadas; a pocos metros, la placa del kilómetro cero fija el origen simbólico de las carreteras radiales españolas.
Por qué merece una parada
La plaza concentra iconos muy reconocibles —el Oso y el Madroño, el cartel de Tío Pepe, la estatua de Carlos III— y, al mismo tiempo, funciona como una brújula para moverse a pie por el centro.
Cómo vivir el lugar
Localiza primero la fachada de la Real Casa de Correos y su reloj. Después cruza hacia el Oso y el Madroño y elige una salida: Alcalá conduce a Cibeles, Mayor al Madrid histórico y Preciados a Gran Vía.
Visítala a primera hora si quieres mirar su arquitectura sin la intensidad habitual. Regresar de noche permite entender por qué también es un gran escenario luminoso.
Antes de ir
Es peatonal y permanece abierta a cualquier hora. En celebraciones, manifestaciones y Navidad puede haber controles, aforos o recorridos alternativos.