Madrid sigue teniendo una mesa en la gran conversación internacional de la coctelería, aunque esta vez ha entrado cuando estaban a punto de cerrar la puerta. Angelita ocupa el puesto 50 de The 50 Best Bars 2026: es el único bar de la capital dentro de la primera mitad del ranking y mejora una posición respecto al año anterior.

La lectura rápida es modesta. La interesante empieza cuando uno baja por las escaleras de este local familiar junto a Gran Vía y descubre que su lugar en la lista no depende de una decoración espectacular, sino de una manera bastante radical de entender qué puede ser un cóctel.

Arriba vino; abajo, laboratorio

Angelita ocupa varios niveles en la calle de la Reina. En la planta principal conviven restaurante y bar de vinos; en el sótano aparece una coctelería íntima que funciona también como espacio de preparación. Los hermanos David y Mario Villalón conectan así tres mundos que suelen vivir separados: la viña, la cocina y la barra.

Su idea central se resume en una expresión: farm to glass. Una parte importante de las plantas, hortalizas y frutas procede del huerto ecológico familiar en Zamora. Después llegan la fermentación, la destilación a baja temperatura, las maceraciones y una precisión casi de laboratorio.

En sus recetas pueden aparecer ingredientes tan poco previsibles como el tupinambo o la piel de pollo. Los cócteles se pesan, se sirven sin hielo y utilizan una dilución aromatizada calculada de antemano. No es técnica para presumir: la intención es controlar el sabor, aprovechar mejor el producto y reducir residuos.

Diez años convertidos en una carta

Angelita cumplió diez años en 2026 y lo celebró con Raíces, una carta que mira hacia el huerto y hacia su propia historia. Entre sus combinaciones figura un Dry Sbagliato que reconstruye un negroni convertido en polvo con vino espumoso seco. Su Bloody Mary, en cambio, concentra el carácter de tomates cultivados por la familia.

Lo mejor es no llegar buscando únicamente “el cóctel raro”. La experiencia tiene más sentido cuando se entiende como una cena o una copa donde producto, vino y coctelería hablan el mismo idioma.

Madrid conserva dos nombres en el top 100

La capital coloca dos bares en la lista ampliada. Angelita sube del 51 al 50, mientras que Salmon Guru pasa del 37 al 66. El descenso es notable, pero seguir entre los cien establecimientos seleccionados mantiene al proyecto de Diego Cabrera en el mapa internacional.

Barcelona concentra las posiciones españolas más altas, aunque pierde su presencia en el top 10. Sips queda en el 16 y Paradiso en el 17; Boadas sube con fuerza hasta el 52 y Foco aparece en el 90.

El número uno vuelve a estar en Hong Kong

Bar Leone conserva el primer puesto por segundo año consecutivo. Le siguen Moebius Milano, en Milán, y Alquímico, en Cartagena de Indias. El podio confirma que la escena internacional ya no se explica únicamente desde Londres, Nueva York o París.

¿Qué mide realmente este ranking?

La lista se construye con los votos de una academia de más de 800 profesionales y especialistas repartidos en 29 regiones. Cada integrante elige ocho bares visitados durante los 18 meses anteriores. No existe una plantilla común de puntuación: se vota la experiencia que cada experto considera mejor.

El proceso tiene reglas de incompatibilidad, exige pruebas de visita y es revisado de forma independiente por Deloitte. Aun así, conviene leer el resultado como una fotografía del gusto de una comunidad profesional, no como una medición científica ni como una orden para beber.

Cómo visitar Angelita

Dónde: calle de la Reina, 4, a pocos minutos de Gran Vía.
Qué encontrarás: restaurante, wine bar y gastrococtelería en espacios diferenciados.
Reserva: recomendable si quieres organizar la experiencia completa.

Consultar Angelita

La lectura MadGo: el puesto 50 sirve como titular, pero la razón para ir está en otra parte: ingredientes con origen reconocible, técnica al servicio del sabor y una idea de sostenibilidad que empieza antes de que el cóctel llegue a la barra.