Usera está a punto de sumar un nuevo punto de referencia a su paisaje. El 1 de octubre se inaugura en la plaza del Hidrógeno el primer gran arco chino de Madrid, una estructura de 11 metros intervenida por Okuda San Miguel.
La obra se titula Two Cultures in Love y evita la copia literal de un paifang tradicional. En su lugar, propone un encuentro: un oso representa a Madrid y dos dragones a la cultura china. Las tres figuras, construidas con el lenguaje geométrico y multicolor del artista, se abrazan alrededor del pórtico.
Una puerta que cuenta dos ciudades a la vez
El arco alcanza 11 metros de altura y casi 12 de anchura. La intervención combina esculturas tridimensionales con pintura y caligrafía china. En ambas caras aparecerán mensajes sobre la amistad, la armonía, el respeto y el bien común, elegidos con participación de vecinos y representantes de la comunidad china.
Okuda no llega a Usera como un extraño: su estudio y espacio creativo se encuentra en el distrito. Su estilo de polígonos, colores intensos y figuras híbridas convierte el arco en una obra contemporánea reconocible, pero mantiene elementos propios del paifang, como las cubiertas de teja vidriada y los aleros.
La entrada a un Chinatown que se recorre a pie
La plaza del Hidrógeno marca uno de los extremos del nuevo eje peatonal que conecta Madrid Río con el corazón de Usera. El itinerario incorpora baldosas con carpas, frases bilingües, el horóscopo chino de la plaza de Julián Marías y un parque infantil con forma de dragón.
La inauguración coincide con el comienzo de la Golden Week, del 1 al 7 de octubre, una de las principales semanas festivas del calendario chino. Después del acto, el arco quedará como instalación permanente y nueva puerta simbólica del barrio.
Cómo llegar
La obra se encuentra en la plaza del Hidrógeno, junto a la calle Isabelita Usera y cerca de Marcelo Usera. Las estaciones más próximas son Usera, línea 6, y Plaza Elíptica, líneas 6 y 11. Desde Madrid Río se puede llegar caminando por el nuevo corredor peatonal.
Consejo MadGo: no hagas una visita de cinco minutos. Cruza el arco, sigue el eje peatonal y termina con una comida en el barrio. La obra tiene sentido cuando funciona como puerta, no solo como fondo para una foto.
Fuente y detalles originales: consultar publicación.


