Hay museos que se visitan y museos que cambian por completo cuando desaparece la luz del día. El sábado 3 de octubre, el Museo del Prado vuelve a abrir por la noche y permite recorrer gratuitamente una selección de sus salas fuera del horario habitual.
No es solo una forma de ahorrar la entrada. A esas horas, el edificio se mueve a otro ritmo: menos excursiones, otra luz y tiempo para detenerse ante una obra sin convertir la visita en una carrera por la colección.
Cómo funciona la noche gratuita
El acceso se realiza por la Puerta de Jerónimos entre las 20:30 y las 23:30. La última entrada es a las 23:00 y el paso se cierra cuando se completa el aforo. No hay que comprar billete, pero tampoco existe una plaza garantizada: la fila forma parte del plan.
El Prado organiza estas aperturas el primer sábado de cada mes. Las salas disponibles pueden variar, por lo que conviene consultar la información del museo el mismo día y elegir dos o tres zonas prioritarias en lugar de intentar verlo todo.
Una visita breve que puede ser mejor
Tres horas parecen mucho, pero el Prado siempre gana por concentración. Escoge una sala, sigue una escuela o busca una conversación entre dos cuadros. La experiencia nocturna funciona especialmente bien cuando se visita con una idea concreta.
Fuente y detalles originales: consultar publicación.


