Hay conciertos que caben dentro de una noche y otros que intentan contener el mundo entero. La Tercera Sinfonía de Gustav Mahler pertenece a la segunda categoría: empieza con una marcha gigantesca, atraviesa flores, animales, seres humanos y ángeles, y termina con un adagio que parece avanzar hacia la luz paso a paso.

La Filarmónica ha elegido esta obra para inaugurar su 15ª temporada en Madrid. Será además la primera vez que la Tercera de Mahler forme parte de su programación. Para hacerla posible, la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional reunirá a los 102 músicos de la Orquesta Sinfónica de Düsseldorf, 70 integrantes del coro femenino e infantil de la ORCAM, la mezzosoprano Catriona Morison y el director Ádám Fischer.

Una sinfonía con dimensiones de paisaje

Mahler compuso la obra entre 1895 y 1896 y la organizó en seis movimientos. Su punto de partida era tan ambicioso como directo: imaginar cómo la naturaleza despierta y asciende desde la materia hasta el amor. El compositor terminó retirando los títulos explicativos, pero su recorrido todavía se percibe con claridad.

El primer movimiento funciona casi como una sinfonía independiente. Metales, percusión y marchas que parecen llegar desde distintos puntos construyen una fuerza primitiva, todavía sin domesticar. Después cambia la escala: el segundo movimiento observa las flores; el tercero introduce el mundo animal y una trompa de postillón que suena como un recuerdo lejano.

En el cuarto movimiento entra la voz humana. La mezzosoprano canta un texto de Nietzsche y la música se vuelve nocturna, suspendida. El quinto añade las voces femeninas e infantiles de la ORCAM con el famoso «Bimm, bamm», un repique de campanas imaginarias. Y el sexto abandona el espectáculo exterior para cerrar la obra con una larga construcción lenta dedicada al amor.

Ádám Fischer vuelve a su territorio

El director húngaro Ádám Fischer visita La Filarmónica por quinta vez. Su relación con Mahler no es circunstancial: en Madrid ya dejó interpretaciones muy recordadas de la Quinta y la Novena, y ha convertido este repertorio en una de las líneas centrales de su trayectoria.

La Tercera exige algo más que mantener juntos a una orquesta y varios coros. Necesita ordenar enormes contrastes sin perder la dirección general: pasar de una fanfarria casi brutal a un solo que parece venir de fuera de la sala, permitir que el humor irrumpa sin romper la tensión y reservar energía para un final que crece durante muchos minutos.

Al frente estará la Orquesta Sinfónica de Düsseldorf, formación con la que Fischer mantiene una estrecha relación artística. La voz solista será la de Catriona Morison, mezzosoprano escocesa distinguida por la amplitud de un repertorio que va de la ópera al concierto sinfónico.

Cómo escucharla si es tu primera Tercera

No hace falta estudiar la partitura antes de entrar. Basta con aceptar que la obra trabaja con otra medida del tiempo. El primer movimiento es largo y deliberadamente desbordante; los movimientos centrales son más breves y cambian de perspectiva; el último necesita calma para producir su efecto.

Puede ayudar seguir tres señales: la presencia de la marcha en la primera parte, la trompa de postillón que aparece a distancia en el tercer movimiento y la entrada de las voces en los movimientos cuarto y quinto. Cuando llegue el adagio final, la sinfonía deja atrás personajes e imágenes y concentra todo el recorrido en una sola transformación sonora.

La interpretación completa suele acercarse a las dos horas. Es precisamente esa escala, sumada a la cantidad de músicos y cantantes que requiere, la que convierte cada Tercera de Mahler en una ocasión poco habitual.

Información práctica

  • Cuándo: miércoles 21 de octubre de 2026, a las 19:30.
  • Dónde: Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música, calle del Príncipe de Vergara, 146.
  • Programa: Gustav Mahler, Sinfonía núm. 3.
  • Intérpretes: Orquesta Sinfónica de Düsseldorf, coro femenino e infantil de la ORCAM, Catriona Morison y Ádám Fischer.
  • Entradas: entre 46 y 138 euros según la zona. Los precios incluyen IVA y pueden variar dinámicamente en función de la ocupación; los gastos de gestión se añaden durante la compra.
  • Puntualidad: los conciertos de abono comienzan a las 19:30. Conviene llegar con margen para localizar el acceso y la localidad.
La lectura MadGo: si quieres entender por qué Mahler sigue llenando auditorios, esta es una magnífica puerta de entrada. No es la sinfonía más compacta ni la más fácil, pero pocas obras convierten una masa orquestal tan grande en una experiencia tan íntima al llegar al final.

Fuente y detalles originales: consultar publicación.